Cambiar las ventanas de una vivienda no suele ser cuestión de un día, sino de un proceso completo. Como referencia general, desde que pides presupuesto hasta que las ventanas quedan instaladas puede hablarse de varias semanas, porque la fase que marca el calendario es la fabricación a medida. La instalación, en cambio, suele ser rápida: se mide en horas por ventana y en uno o varios días para una vivienda completa, según el número de huecos y la complejidad del trabajo.
Esta diferencia es importante. Muchas personas preguntan cuánto tardan en “poner” unas ventanas, pero en realidad quieren saber cuándo van a tener su vivienda terminada. Entre una cosa y otra hay fases previas que no conviene saltarse: presupuesto, medición, fabricación, planificación de montaje, retirada de las ventanas antiguas, instalación, sellado, remates y revisión final.
En Oradero preferimos explicarlo fase por fase, sin maquillar la parte larga del proceso. Si una ventana se fabrica a medida para tu hueco, necesita tiempo. Y eso, lejos de ser una mala noticia, es precisamente lo que permite que el resultado encaje correctamente en tu vivienda.
La respuesta corta: entre varias semanas desde que pides presupuesto
En una sustitución habitual de ventanas de PVC, el plazo completo debe medirse en semanas, no solo en días. El montaje en casa puede resolverse con rapidez, pero antes hay que medir, fabricar y organizar la instalación. Por eso, cuando alguien quiere tener las ventanas puestas antes del invierno, antes de una mudanza o antes de recibir visitas, lo recomendable es empezar con margen.
El plazo exacto depende de la agenda de medición, la disponibilidad de fabricación, el tipo de ventana, el color, el vidrio, los accesorios y la época del año. No es lo mismo una ventana blanca estándar que una vivienda completa con colores especiales, persianas, mosquiteras o soluciones de vidrio más concretas.
La clave es no confundir dos conceptos: el tiempo total del proyecto y el tiempo de instalación. El primero incluye todo el recorrido desde la primera consulta; el segundo es solo el tiempo que los montadores están trabajando en tu casa.
«En una sustitución habitual de ventanas de PVC, el plazo completo debe medirse en semanas, no solo en días. El montaje en casa puede resolverse con rapidez, pero antes hay que medir, fabricar y organizar la instalación. Por eso, cuando alguien quiere tener las ventanas puestas antes del invierno, antes de una mudanza o antes de recibir visitas, lo recomendable es empezar con margen.»
Las 5 fases del proceso (y cuánto dura cada una)
Para entender el plazo real de cambiar ventanas, lo más útil es verlo por fases. Esta tabla resume qué ocurre en cada una y cómo influye en el calendario.
| Fase | Qué pasa | Duración orientativa |
| Presupuesto orientativo | Se revisan necesidades, tipo de vivienda, número de ventanas, aperturas, vidrios y accesorios. | De unos días a una semana, según información disponible y agenda. |
| Medición en tu casa | Un técnico comprueba medidas reales, huecos, accesos, remates y detalles de instalación. | Una visita puntual; la cita depende de agenda y zona. |
| Fabricación a medida | Se fabrican las ventanas para cada hueco concreto, con sus perfiles, vidrios, herrajes y acabados. | La fase más larga: normalmente varias semanas. |
| Instalación | Se retiran las ventanas antiguas, se colocan las nuevas, se fijan, sellan y ajustan. | Horas por ventana; uno o varios días en una vivienda completa. |
| Remates y revisión final | Se revisan cierres, ajustes, sellados, acabados y limpieza básica de la zona de trabajo. | Habitualmente dentro del propio montaje o en revisión final. |
Presupuesto orientativo
La primera fase sirve para saber qué necesitas. Aquí no basta con decir “quiero cambiar ventanas”. Hay que valorar cuántas son, qué tipo de apertura tienen, si llevan persiana, si necesitas aislamiento acústico, si hay colores especiales o si se trata de una vivienda ocupada.
Medición en tu casa
La medición es una fase crítica. Las ventanas se fabrican a medida y un pequeño error puede afectar al resultado final. Por eso conviene que el técnico vea los huecos reales, el estado de las ventanas existentes, los remates y el acceso de montaje.
Fabricación a medida
Esta es la fase que más condiciona el plazo. La ventana no sale de una estantería: se fabrica para tu vivienda. Se preparan los perfiles, se encargan o ensamblan vidrios según composición, se incorporan herrajes, se revisan acabados y se organiza la entrega a instalación.
Instalación
La instalación es la parte visible para el cliente. Aunque genera más preocupación, suele ser mucho más corta que la fabricación. El tiempo dependerá del número de ventanas, el tamaño, el acceso, si hay balconeras, si existen persianas y del nivel de remate necesario.
Remates y revisión final
Una instalación no termina al colocar la ventana. Hay que revisar que cierre bien, que los herrajes funcionen correctamente, que el sellado sea adecuado y que el acabado quede limpio. Esta revisión final evita incidencias y ayuda a que la ventana rinda como debe durante años.

¿Cuánto tiempo tendré la casa “abierta”? El día de la instalación, hora a hora
Esta es la pregunta que más preocupa a muchas familias: cuántas horas estará el hueco abierto, si entrará frío, si habrá polvo o si se podrá dormir en casa esa noche. En una instalación bien planificada, los montadores trabajan por zonas y no dejan huecos abiertos sin control.
- Llegada y preparación: el equipo revisa las ventanas, protege la zona de trabajo y confirma el orden de instalación.
- Retirada de la ventana antigua: se desmonta la carpintería existente con cuidado para preparar el hueco.
- Colocación de la nueva ventana: se presenta, nivela y fija la nueva carpintería en su posición definitiva.
- Sellado y ajuste: se realizan sellados, comprobaciones de cierre, apertura y funcionamiento de herrajes.
- Remates: se resuelven acabados visibles para que la sustitución quede correctamente terminada.
- Revisión final: se comprueba el resultado y se explica al cliente cualquier recomendación de uso o mantenimiento.
Lo habitual es que no te quedes con la casa abierta durante la noche. Si aparece una situación excepcional, debe planificarse y comunicarse antes. Precisamente por eso es tan importante que la medición y la organización del montaje estén bien hechas.
Qué puede alargar el plazo (y qué no depende de nadie)
Vivienda ocupada vs. obra nueva
En una vivienda ocupada hay que cuidar horarios, muebles, accesos, limpieza y uso normal de la casa. En obra nueva o reforma, en cambio, la coordinación con otros oficios puede condicionar la fecha de instalación.
Colores y acabados especiales
Los colores especiales suelen requerir más planificación que el blanco estándar. También pueden influir acabados bicolor o requisitos de comunidad de vecinos. Conviene decidirlo desde el principio para evitar retrasos posteriores.
Persianas, mosquiteras y extras
Una ventana con persiana, cajón, motor, mosquitera o accesorios concretos requiere más coordinación que una ventana sencilla. No siempre dispara el plazo, pero sí añade piezas que deben quedar correctamente definidas.
Fabricante directo o intermediario
Cuando medición, fabricación e instalación están coordinadas, el proceso suele ser más claro. Si intervienen muchos intermediarios, puede haber más riesgo de comunicación lenta, cambios de criterio o demoras difíciles de controlar.

Cuándo conviene empezar si quieres tenerlas puestas para el invierno
Si quieres llegar al frío con las ventanas cambiadas, no conviene esperar a notar la primera bajada fuerte de temperatura. El mejor momento para empezar es cuando todavía hay margen para medir, fabricar e instalar sin prisas.
| Si empiezas en… | Lo razonable es pensar en… | Comentario |
| Enero – marzo | Instalación antes de los meses de más demanda | Buen momento para planificar con calma. |
| Abril – junio | Instalaciones de primavera o verano | Época habitual de reformas y mejoras en vivienda. |
| Julio – agosto | Planificar vuelta de vacaciones y otoño | Puede haber condicionantes de vacaciones y agenda. |
| Septiembre | Llegar justo antes del frío si no hay extras complejos | Mes sensible: mucha gente se activa a la vez. |
| Octubre – noviembre | Puede ser tarde para algunos proyectos | Dependerá de carga de trabajo, fabricación y tipo de ventana. |
| Diciembre | Planificar con festivos y cierres en mente | Mejor confirmar plazos antes de prometer fechas. |
Cómo acelerar tu propio proyecto: 4 cosas que dependen de ti
- Define tus prioridades antes de pedir presupuesto: aislamiento térmico, ruido, seguridad, estética o facilidad de uso.
- Ten preparadas fotos, número de ventanas y una idea aproximada de medidas para agilizar la primera valoración.
- Decide cuanto antes colores, vidrios, persianas, mosquiteras y accesorios, porque los cambios tardíos pueden mover fechas.
- Facilita la medición y el montaje: acceso a estancias, zonas despejadas y disponibilidad para cerrar decisiones.
El plazo no depende solo de la fábrica o de los montadores. Un cliente que decide con claridad y facilita información desde el principio ayuda a que el proyecto avance mejor.
Preguntas frecuentes
La instalación de una ventana suele medirse en horas, no en días, aunque depende del tamaño, el acceso, la retirada de la antigua y los remates. En viviendas completas se planifica por jornadas.
Es la fase más larga del proceso. Al fabricarse para cada hueco, el plazo depende del sistema, el color, el vidrio, los accesorios y la carga de producción.
Un piso puede resolverse en uno o varios días de montaje, según número de ventanas, balconeras, persianas, accesos y remates. El plazo total incluye además medición y fabricación.
En una instalación normal no debería. El trabajo se organiza para retirar y colocar ventanas por fases, evitando dejar la vivienda abierta sin control.
No hace falta vaciar toda la habitación, pero sí despejar el acceso a la ventana, retirar objetos delicados y facilitar espacio de trabajo a los montadores.
Primavera y verano permiten planificar con margen, pero también se puede instalar en otoño o invierno si el proyecto está bien organizado. Si quieres llegar antes del frío, empieza con antelación.
Ponle fecha a tus ventanas nuevas
Cambiar las ventanas no empieza el día que llegan los montadores. Empieza cuando decides pedir información, defines tus necesidades y permites que un técnico valore tu vivienda. Si quieres tener tus ventanas listas en una fecha concreta, lo mejor es empezar cuanto antes y trabajar con un proceso claro desde el presupuesto hasta la instalación.
